Hoy os traigo un trabajo rápido, creativo y como dice el título del post, con el que he recuperado la felicidad que sentía cuando era niña y me pasaba el rato haciendo manualidades de papel. Me acuerdo que un año por navidades los Reyes me trajeron un maletín con rotus, plastidecor, acuarelas... nunca había visto tantos colores juntos!. Además en aquella época no era necesario tener miles de materiales para divertirte, con papel y colores, ya tenías la tarde entretenida.
Así que con todo el material desperdigado por la mesa, con Lola a mi lado mirando encantada a los trozos de cartulina que tiraba y esa sensación de niñez, me puse a trabajar.
Lo que tenía que hacer era una "Exploding box", que aunque tenga un nombre tan extraño no es otra cosa que una cajita que se abre y tiene sorpresas! jejeje
Es muy divertida de hacer y para presentar un pequeño regalo resulta muy bonita. Como no se muy bien para que la iba a usar, pues la he hecho de una sola capa. Aunque se pueden poner todas las que se quieran hasta hacer un bonito mini-álbum.
Los materiales que he usado han sido varias tiras de washi tape, cartulina para la base, papeles de colores y pegatinas decoradas. La idea es incluir alguna foto para la persona a la que se le va a regalar, pero de momento, se queda como está.
Además para no olvidar mi pasión por las costuras, hice una especie de "pespunte" en todo el borde libre de la cartulina.
Por último el interior: más washi, peganitas y pespuntes.
Me ha gustado mucho hacer este trabajo. Es rápido y he podido volcar toda mi imaginación en él. Por si os apetece probar hay bastantes tutoriales en youtube sobre como crear la caja. Eso si recomendación: la tapa hacerla un poquito más grande que la base, que sino no cierra.
Así que disfrutar de las pequeñas cosas y gracias, como siempre, por pasaros por mi rinconcito.
¡Cuidaros!

































